El sol, en su cenit, baña Gagarin Park. 

La rueda de la fortuna gira; el trencito avanza por los rieles; los botes en forma de cisne van y  vienen alrededor del lago. 

Ana y Michel se encuentran en el medio del puentecito que atraviesa un sector estrecho de  agua. Se toman de las manos, se ríen. 

Cientos de ojos pequeñitos observan todo. 

Michel saca de su bolsillo un candadito en forma de corazón. Junto a Ana, lo cierran sobre uno  de los arcos laterales del puente. 

Se besan. 

Una sombra enorme comienza a eclipsar la rueda de la fortuna, que se detiene en sus giros.  Miles de bocas que gritan. 

La sombra cubre también el trencito, que se apresura a refugiarse bajo uno de los túneles; y a  los botes en forma de cisne, que abren las alas y se van volando. 

Ana y Michel congelados en su beso, cuando la sombra llega a cubrirlos. Todo Gagarin Park en las penumbras. 

Los ojos de Ana y Michel petrificados por el miedo. 

Una pata y otra, y una y otra, y una y otra… 

El cuerpo de una araña en el Cenit, sobre Ana y Michel, que quedan atrapados, abrazados el  uno al otro. 

Cientos de ojos que se entrecierran, bañados por el sol. 

Patas de la araña tejiendo. 

Ana y Michel van para un lado y para el otro del puente, la araña sobre ellos. Los ojos de Ana y Michel petrificados por el miedo.

Ana y Michel de un lado para el otro. 

Patas de araña tejiendo. 

Una pata les cierra el paso de un lado del puente. 

Los ojos de Ana y Michel petrificados por el miedo. 

Otra pata les cierra el paso del otro lado del puente. 

Las patas de la araña tejiendo dentro de su tela a Michel y a Ana. 

La sonrisa de la araña.  

Ana y Michel atrapados; tejidos en forma de corazón el uno contra el otro.  Los abrazan muchas patas. 

Dos pares de cientos de ojos mirándose. 

Todo Gagarin Park visto desde el espacio exterior. Se percibe cómo la rueda de la fortuna gira,  el trencito va por los rieles y los barquitos en forma de cisne van y vienen alrededor del lago.  

Paradas sobre dos astros, dos arañas mirándose fijamente. Una abraza a Michel y a Ana contra  su cuerpo. 

La sonrisa de la araña.

Por Juan Ruy Cosin

@jrcosin