Dos médicos forenses entran a una carpa rodeada por excavaciones en formas de hoyos, una  fogata y un arroyo. Una carta cae sobre la fogata. Crepita.  

CARTA: Esta noche es especial, las emociones schach schac… Vos soñando disfrutar cada  detalle y yo ahí schach schac… porque serías una mujercita que cumple sus schach schach…  schachsachachaschahchach…  

La fogata ilumina los hoyos. Gritos.  

HOYO 1: Mamífero no pariente. Por tres puntos ¿Arriesgás o pista?  

HOYO 2: Pistaaaaaaa 

HOYO 1: Durante la noche viaja a Mongolia. Por dos puntos ¿Arriesgás o pista? 

HOYO 2: Pistaaaa  

HOYO 1: ¡Abstenerse! Esto no le impide convertirse en una mascota. Por un punto ¿Arriesgás  o pista?  

HOYO 2: ¡JERBO!  

HOYO 1: ¡COOOOOORRRRREEEECTOOOOOO!  

Un par de piecitos pequeños salen del hoyo 1 pisando semillas. El fuego los encuentra y  alumbra. Los piecitos esquivan el fuego y desaparecen. La fogata arde iluminando la carpa. 

CARPA: Pues no me hallo mirando al este. ¡Nueve grados planos! ¡Ablandar el terreno! ¡Malos!  se llevaron el plástico. Mi sombrerito, noooooooooooooooooo. Bocanada pútridaaaaaaaaa. Me  inflas como una cerdaaaaa. ¡Oh, estacas exhumadas! Puñales al cielo.  

Los forenses miran cómo se aleja la carpa en las alturas. Luego de algunos segundos miran  la tierra. Siguen los rastros de los piecitos pequeños que desembocan en el fuego y danzan  alrededor. El fuego flamea frenéticamente. Sale una humareda. Los forenses corren hacia el  arroyo sumergiéndose. Se le unen a la acción perros, helicópteros, un jeep, caballos. Todos  chapotean al unísono desbordando de agua. Brasas débiles en la fogata. Humareda asciende.  

HUMAREDA: Quisiera helar las horas (bosteza). Cruzaba los caminos como si nada buscando  un reparo (silba). Eran hermosos los frutos rojos cayendo al suelo fértil. Para florecer requiere  de muchos inviernos. Ahora el frío es intenso y me hago un punto anaranjado (sopla). Sombras  extrañas hacen piruetas, se cuelgan entre los arbustos invisibles, van y vienen, retorciendo las  ramas para extraer esos frutos (inhala). Cuando un fuego se enciende, junto con él, se enciende  un camino. Me extingo, me quedo mansa. Llegará el día que observen mi zarpazo y venceré  para siempre (exhala).

Por María Florencia Cristaldo

@flocristaldo