Sobre una camilla de hospital, en el centro de la escena, reposa un gran corazón con forma de  casita: tiene dos ventanas y dos puertas, son sus aurículas y ventrículos. 

De una de las ventanas inferiores sale disparado algo que se tensa hacia la mesita de  instrumentos quirúrgicos colocada en la esquina delantera derecha del espacio, donde funciona  una BOMBA EXTRA CORPÓREA. 

Por esa suerte de cuerda salen corazoncitos con bracitos y piecitos que caminan haciendo  equilibrio, tratando de llegar a la otra orilla. Uno a uno, en distintas partes del trayecto, caen y se  acumulan en una pila mientras van machucándose; unos a otros se pisotean en vano tratando  de estirarse hacia el tensor inalcanzable.  

Se enciende, en el fondo a la izquierda, la luz de un aparato lector de radiografías; dejando ver  una placa que alguien sostiene que dice, con caligrafía prolija, “no aflojen”. Se enciende la típica  luz de quirófano dejando ver a quién sostiene la placa: una Doctora/Maestra que ahora dibuja  sobre la pantalla de luz; a sus pies una ronda de niños, en batas blancas, anota en cuadernos. 

DOCTORA/MAESTRA: Au-rí-cu-la ven-trí-cu-lo au-rÍ-cu-lo- ven-trí-cu-la 

Abandona la pantalla y ahora se dirige al séquito de Niños/Residentes que se ponen de pie y  que la rodean con la mirada atenta. Ella habla de manera exageradamente didáctica. 

DOCTORA/MAESTRA: El corazón es como una casa con 4 habitaciones: dos más chicas, las superiores, 

y dos más grandes, las inferiores. 

Estas tienen puertas que comunican las habitaciones chicas con las grandes. Esta casa funciona como una especie de bomba que impulsa la sangre por todo el cuerpo. 

En paralelo, mientras ella explica en el centro de la escena, de la Casa/Corazón salen nuevos  tensores en distintas direcciones.  

DOCTORA/MAESTRA: Fundamentalmente las que empujan son las más grandes ¿Las que  están…? 

CORO NIÑOS: A-ba-jo. 

DOCTORA/MAESTRA: ¡Muy bien! Las más chicas son las que reciben y las de abajo son las  que, a través de dos grandes tubos: (escribe mientras dice) a-or-ta y ar-te-ria… distribuyen a  pulmones y al resto del cuerpo.  

El corazón es un músculo que, para poder vivir, necesita de vasos sanguíneos; hay momentos  que esos vasos se tapan. Si se tapan ¿qué ocurre? 

CORO NIÑOS: …… 

DOCTORA/MAESTRA: Alguien que va a recibir sangre desde esa zona no la recibe. Entonces ¿qué hacemos? 

Una de las niñas del coro: ¿Un…puente? 

DOCTORA/MAESTRA DA UN SALTO DE ALEGRÍA: ¡Excelente! hacemos un puente de zona  sana a zona sana. Saltando. 

La Doctora/Maestra reparte sogas y todos se ponen a saltar. Cantan a coro al ritmo de la  canción infantil “Viuda casada”. 

TODOS: 

Arteria tapada 

con un by pass saltada 

te queda arreglada  

si no tenés prepaga  

se puede complicar 

con uno, con dos, con tres, con cuatro, con seis… 

Mientras cuentan van saltando y trasladándose fuera del espacio.  

DOCTORA/MAESTRA: René 

NIÑO: ¿Seño? 

DOCTORA/MAESTRA: Quedesé. Vamos a hacer una ergometría ¿Sabe lo que es? NIÑO: ¿Evaluar el funcionamiento del corazón? 

DOCTORA/MAESTRA: ¡Excelente, René!¡Ahora, conécteme!

El niño conecta a la maestra reubicando los tensores que salen de la Casa/Corazón, quedando  conectados y formando un triángulo con la bomba.  

NIÑO: ¿Preparada? ¿lista? ¡ya! 

La Doctora/Maestra comienza a caminar. 

NIÑO: Hable mientras camina, por favor. 

La esquina de la ergometría, a medida que ella corre y el niño dispone, se va configurando  como baño, lavatorio, cortina de baño e inodoro. 

DOCTORA/MAESTRA: Una adolescente se bañaba en el piso de arriba, un ruido amortiguado, como en sordina, 

un chasquido grave y fuerte,  

como una lata crujiente  

Después un golpe, seco y corto.  

Dígame ¿Cómo me porto? 

NIÑO: Más rápido. Ahora cantando  

DOCTORA/MAESTRA: Ana-Ana /colita de rana /si no sana hoy /sanará mañana/si no paga  mañana/  

vamo en cana/ no opción más sana /que el ana-ana /Sana nada/ o nada sana 

Doctor Hano cirujano/hoy tenemos que operar/en la sala de emergencias/a una chica menor  que su edad… 

La Doctora/Maestra corre cada vez más rápido, siempre cantando va entrando como en una  especie de éxtasis; la bomba a la que está conectada por un tensor aumenta el ritmo con ella.  El niño está desesperado, se tapa los oídos, saca del inodoro un arma y la apunta, pero ella  sigue. 

NIÑO: ¡Basta! no lo voy a permitir, voy a morir ¡No lo puedo a permitir! (Se mece abrazándose a  sí mismo, cantando) Ta te ti suerte para mí /sino será para mí, será para ti.  

DOCTORA/MAESTRA: ¿Doctor, usted sigue operando?  

NIÑO: Que sí /que sí /que sí.

DOCTORA/MAESTRA: La cirugía, las angioplastias, etc. etc. etc. etc. etc. etc. NIÑO: Que sí, que no, que caiga un chaparrón, la vieja que se muera, los pajaritos cantan… aiiiiiii 

aiiiiiiiiiiiiiiii 

aiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii 

La Doctora/Maestra, siempre corriendo, comienza a cantar la canción de Enrique Iglesias “Si  pudiera ser tu héroe” 

Si pudiera ser tu héroe, 

si pudiera ser tu dios, 

que salvarte a ti mil veces,  

puede ser mi salvación.  

Si supieras 

la locura que llevo  

que me hiere  

y me mata por dentro, 

y qué más da. 

Mira que al final  

lo que importa es que te quiero. 

Si pudiera ser tu héroe, 

si pudiera ser tu dios,  

que salvarte a ti mil veces, 

puede ser mi salvación.  

Ahaa……

Niño (superponiéndose durante la canción): Basta, por favor, tengo miedo, estoy solito).  

El niño está hecho un bollito debajo de la camilla, en el centro, ojos y orejas cerrados y tapados.  Revólver apretado. Ella se detiene, lo observa, se va acercando, sigilosa. 

DOCTORA/MAESTRA: Dame la mano, ¿El cirujano…? 

NIÑO: … 

DOCTORA/MAESTRA: ¿El ci-ru-ja-no…? 

NIÑO: Vive… 

DOCTORA/MAESTRA: ¿Con…? 

NIÑO: …Con… la… muerte. 

Juntos empuñan el arma y apuntan a la Casita/Corazón. Al comienzo el niño se resiste a mirar,  pero ella es implacable. No para hasta que logra hacerlo apuntar. 

DOCTORA/MAESTRA: Queda terminantemente prohibido… 

NIÑO: Realizar ceremonias… 

DOCTORA/MAESTRA: Religiosas o… 

NIÑO: Civiles. 

Disparan juntos y el niño se hunde en el pecho de la mujer. La Casita-Corazón estalla como un  globo haciendo volar por el aire papelitos rojos metalizados que flotan por unos instantes antes  de caer. La mujer le muestra esto al niño que mira fascinado. 

NIÑO: Un abrazo a todos. 

LENTAMENTE APAGÓN

Por Micaela Picarelli

@micaela.picarelli