1. Escenario de circo. Dos cañones, uno en cada extremo del espacio. Redoble de tambores.
Hombre bala 1 cruza el escenario, de derecha a izquierda, se acomoda su ajustado pantalón y se inserta dentro del cañón 1.
Hombre bala 2 cruza el escenario de izquierda a derecha, se acomoda su ajustado pantalón y se inserta dentro del cañón 2.
Ambos levantan las dos manos con las palmas extendidas e inician una cuenta regresiva con sus dedos. Llegado a cero, Hombre bala 1 sale disparado por el aire y desaparece. Hombre bala 2 se queda esperando; como no se dispara su cañón, baja y asoma la cabeza en el orificio.
HOMBRE BALA 2: ¡Heeeeeeeey!
BOCA DE CAÑÓN 2: ¡Heeeeeeeeeeeeeeeeeey!
HOMBRE BALA 2: ¡Cerooooooo!
BOCA DE CAÑÓN: ¡Nooooooo!
Hombre bala 2 se empina más por el orificio del cañón hasta meter su cuerpo por completo en el cañón 2. Después de un rato, breve, aparece nuevamente, pero ahora por el cañón 1. Vuelve a meterse y se asoma ahora por el cañón 2. Saca una pelota de su bolsillo y la mete en el cañón 2. La pelota sale rebotando desde el cañón 1. Hombre bala 2 ríe.
2. Red de tuberías
Hombre bala 2 vuelve a meter todo su cuerpo en el cañón 2. Lo vemos recorriendo una especie de tubería estrecha, en donde se arrastra. Encuentra un obstáculo y no puede avanzar más. Se detiene. Comienza a devolverse y encuentra otro obstáculo y se detiene. Está atrapado. Se angustia, respira, inhala y exhala. Vuelve a avanzar y se da cuenta de la existencia de un nuevo camino hacia la derecha, se mete por esa tubería que avanzado un trecho, se bifurca en 10 nuevas posibilidades de recorrido.
Elige una al azar. Avanza hasta ver una salida iluminada al final de la tubería. Cuando llega a la boca de esta, asoma su cabeza y observa a hombre bala 1 incrustado en la herida de un elefante africano.
HOMBRE BALA 2: ¡Hey! ¡Veeeeeen!
HOMBRE BALA 1 (en éxtasis): Percibo el calor de su cuerpo, la sangre que palpita. El cuerpo caliente. El disparo y el impulso. Entré, busqué entre sus carnes hasta encontrar el músculo y paralizarlo. Escuché un sonido fuerte. El lamento de elefante. Luego la caída. El golpe en la tierra. Un sacudón como un temblor.
Hombre bala 2 se asusta, da un salto e ingresa nuevamente a la tubería y gatea rápido, como si escapara. Vuelve al punto de bifurcación de los 10 caminos. Elige otro al azar. Al llegar a la boca de esta nueva tubería, asoma la cabeza.
HOMBRE BALA 2: ¡Heeeeeeeey!
Silencio
HOMBRE BALA 2: ¡Heeeeey!
Muchas voces al unísono: ¡Heeeey!
HOMBRE BALA 2: ¡Salgaaaaaaaan!
VOZ 1: Cuando salí, escuché un boom y supe que era yo. Una vez, solo una vez. Entrar. No quedarme. Un brazo, una mano.
VOZ 2: Bala perdida. Bala loca. Bala rasante. Bala veloz. Veloz como bala.
VOZ 3: ¡Fuego! ¡Fuego! ¡Fuegooooooooooooooooooo!
TODAS LAS VOCES: ¡Fuegooooo!
Hombre bala 2 se asusta, da un salto y vuelve a entrar al laberinto de tuberías, vuelve a la bifurcación de los 10 caminos, observa las posibilidades y decide no entrar a ninguna, intenta volver al inicio. Vuelve a chocar con el obstáculo de su camino original. Empuja el obstáculo. Cada vez que empuja grita. Descansa unos segundos vuelve a gritar y vuelve a empujar. El obstáculo cae y rueda por el suelo.
3. Pista de circo
Hombre bala 2 logra asomar la cabeza por el cañón 2, pero no puede salir; está atorado. Empuja, intenta liberar el resto de su cuerpo, pero no puede. Observa el cañón de enfrente, el cañón 1. Otro hombre bala cruza el espacio y se introduce en el cañón 1. Levanta sus manos con las palmas extendidas e inicia una cuenta regresiva con los dedos.
10, 9, 8, 7, 6, 5…
Redoble de tambores. El cañón empieza a moverse y a crecer, se estira en una larga tubería negra que apunta a su objetivo. El hombre bala 2 siempre intentando desprenderse de la punta. Se comienza a escuchar mucho ruido, pero lejano, que poco a poco se va acercando. Se escuchan sirenas de bomberos, gritos de personas, bocinas.
4
Se escucha una especie de vibración en el piso; un temblor constante.
3
Las voces se escuchan más fuerte, distorsionadas, no se entiende nada de lo que dicen, pero se van haciendo más fuertes.
2
HOMBRE BALA 2: Lo veo a él. En medio del mar de personas. Él es mío, pensé. No sé por qué pensé de inmediato que tenía que ser mío. El tiempo se suspende. Me sonríe irónico. Tiene los ojos cafés más lindos que yo haya visto. Comienzo a sentir calor en los pies, ganas de salir, muchas ganas de salir. El ruido se hace más fuerte, pero pareciera estar todo suspendido en torno a nosotros dos. Solos yo y él en la multitud de gritos, de gente, de ruido. De pronto me ve. Se paraliza, no me esperaba. Lo sorprendí. Deseos de él. Deseos de estar con él. Deseos de entrar en él. Veo cómo respira. Veo cómo se detiene. Cómo me mira. Yo trato de desprenderme pero ya no puedo. ¡Ya no puedo aguantar las ganas de salir! ¡Quiero saliiiiir! Empiezo a sentir el éxtasis en mis pies, el calor. Las ganas de entrar en él. Las ganas de penetrar en él. Me acelero. ¡Ahhhhhh! ¡Por la mierda no puedo aguantar las ganas de salir! Siento cómo se me caen las lágrimas. Perdón.
1
Un disparo. Hombre bala 2 sale disparado.