En la meseta, cerca de un acantilado, una torre de alta tensión con el logo de Agua y Energía  Eléctrica.  

Torre: (canta) “Estoy muy solo y triste acá en este mundo abandonado…” (silencio. Se oye  la vibración de la corriente eléctrica que la recorre. Canta) “…tengo una idea, es la de irme  al lugar que yo más quiera…” (silencio otra vez) “…me falta algo para ir pues caminando yo  no puedo…” (silencio, se sigue escuchando la vibración, comienza a temblar un poco más y  se enciende una lucecita). Otra vez dando esas descargas, un día de estos me van a liquidar  (se apaga la lucecita). Todo bien con el horizonte, pero cuando no te podés mover más que  horizonte es paredón. Si por lo menos pudiera… encima me tocó estar en el culo del mundo,  con un sol que me quema todos los circuitos y un viento que no me deja pensar. Miro al  norte, nada. Al oeste, nada. Al sur, nada. Al este…el mar. (Canta) “Maaaaaaañanaaaaas  campeeeestreees, peeeeerfumaaaadaaaas de azaaaaaar…” (fuerte descarga, tiembla, flaquea  una de sus patas, se enciende una lucecita que ahí queda). ¿Y ahora qué? (Silencio. Se oye  la vibración de la corriente. Comienza a mover despacito su centro, como un meneadito, baila  despacito, sigilosamente. Fuerte descarga, esta vez flaquean ambas patas y se quiebran.  Queda parada sobre el montículo de hierro. Se mira. Está a punto de ponerse a llorar cuando  ve rodar pendiente abajo una de las varillas, que cae al agua y flotando se aleja). Eso es,  entonces (canta) “Yo vivía en el bosque muy contento, caminaba, caminaba sin cesar. Las  mañanas y las tardes eran…” (otra descarga, que arrasa con uno de sus brazos, las varillas van  rodando hacia el agua) “…Me echó de su cuarto gritándome no tienes profesión…” (explota y  se deshace en el aire el otro brazo, algunas varillas vuelan y otras ruedan, todas en el agua.  Canta con todas sus fuerzas, gritando) “…Yo era un hombre bueno, si hay alguien bueno en  este lugaaaaaaaaaaar…” (Silencio. No se oye la tensión de la corriente. Queda su torso y en el  frente el cartel. Lo mira. Estudia cómo está agarrado. Espera. Mira hacia el mar. Mira el cartel.  Respira hondo y las varillas chillan. Respira más hondo, la estructura se afloja, el cartel se va  soltando. Toma aire por última vez. El cartel se desprende y su torso se deshace. Las varillas  ruedan y caen al agua. Se hunden. Salen a flote unas botellas de vidrio, transparentes, que  contienen lucecitas y papeles enrollados). 

(Coro que canta) 

VOZ 1: “Hubo un tiempo que fui hermoso y fui libre de verdad” 

VOZ 2: “Guardaba todos mis sueños” 

VOZ 3: “En castillos de cristal” 

VOZ 4: “Todas las hojas son del viento” 

VOZ 5: “Ya que las mueve hasta en la muerte”

VOZ 6: “Todas las hojas son del viento”

Voz 7: “Menos la luz… del sol”

Voz 8: “Menos la luz… del sol”

Por Laura Monedero

@lau.monedero